Hará un par de meses coca-cola lanzó un spot intentando tocar la fibra sensible a su audiencia.
La reacción no se hizo esperar y más de uno dejó escapar una lagrimilla. Nunca he sido fan de este anuncio y ahora vereis por qué.
Este otro anuncio busca exactamente lo mismo; despertar el lado emocional para generar un acercamiento a la marca. La historia del banco puede ser verídica, argumentada, en tres lineas te sitúa en una acción determinada, te da antecedentes y te contextualiza la acción. Cocacola junta de manera artificial a un anciano con una recien nacida, sin relación aparente ni entre ellos ni con la marca (ya, la chispa de la vida), dando un discurso que parece sacado de la biblia del marketing que no se sostiene por ningún lado, anodino, lleno de coletillas manidas, colmando el spot con una fiesta. Comparad el final con el anuncio del banco, con una sencillez aplastante acaba con dos frases cortas, como si fuese una reflexión budista para alcanzar el zen.
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