El mercado de libros sobre diseño es algo realmente curioso, siendo en la práctica mayoría recopilatorios de logotipos/layouts/etc la temática predominante. Este tipo de publicaciones responde a un ansia copia-peguista que infusiona los espíritus de los diseñadores con prisas. No me malinterpreten, no creo que sea una mala práxis homenajear a un colega si realmente no tienes nada que aportar, a fin de cuentas el proceso de selección también es un proceso creativo en sí mismo.
Recuperando el hilo del post y pasando por encima de los libros del tipo “1001 packagings a 2 tintas”, podemos encontrar verdaderas herramientas para nuestro trabajos: la literatura teórica del diseño.
La sintaxis de la imagen es un excelente libro, perfecto para la base teorica de un diseñador gráfico; conceptos como contraste, tensión, tamaño, volúmen, en definitiva las herramientas básicas para realizar un mensaje gráfico de manera exitosa. Es un libro de lectura sosegada, reflexión y ejecución. Un libro escrito por D. A. Dondis de la editorial GG.
El mundo como proyecto, de Orl Aicher. Un ensayo de qué es un diseñador y qué no es. No es un libro exclusivamente de diseño gráfico, su discurso pasa por la arquitectura o el diseño industrial de forma que la actividad de crear con una finalidad se unifica, definiendo la actividad como un trabajo racional esclavo de los objetivos y libre de cualquier subjetividad. Una lectura apasionante aunque hay que tener cuidado con dos cosas: mi edición estaba impresa en la tipografía rotis sin mayúsculas para empezar una frase, y Otl Aicher a veces puede resultar irritantemente negativo en su discurso no falto de razón. Es un libro de la editorial GG.
Un gran libro para finalizar: Qué es un diseñador, de Norman Potter. Definición de “diseñador”, su relación con la sociedad, su formación… Mi edición es de Paidós Estética. Me quedo con la cita “.Un diseñador debe poder diseñar la punta de una pluma o un aeropuerto” y con la diferencia entre Escolarización y Educación.









Así de un plumazo se han cargado todo el carísma que aportaba futura a la marca: una tipografía geométrica basada en la bauhaus, diseñada por Paul Renner y comercializada en 1927. Los valores que transmitía intrinsecos del própio diseño tipográfico, inteligencia, eficacia, minimalismo, limpieza, son los propios de la marca a la que iba ligada. Ikea ha apostado por lo barato.









